jueves, 10 de septiembre de 2015

Marcha a la cárcel de Alcalá-Meco. 17 Octubre

El Movimiento por la Amnistia y Contra la Represión organiza una marcha a la cárcel de Alcalá-Meco, cárcel en la que se encuentra preso Ibon Iparragirre, el 17 de Octubre
No dejemos que se carguen a Ibon!

El juez de vigilancia penitenciaria José Luis Castro ha decidido mantener en prisión al preso político vasco gravemente enfermo Ibon Iparragirre Burgoa, respondiendo así a un recurso presentado 9 meses atrás. Como consecuencia de esta resolución Ibon deberá permanecer en segundo grado, a pesar de que tiene menos de 100 defensas (una persona con salud normal tiene en torno a las 1300), una carga viral superior a 40.000 y diagnosticada una leucoencefalopatia que le afecta al cerebro y concretamente al nervio óptico.

Resulta realmente significativo el hecho de que aún sabiendo que la vida de Ibon corre grave peligro el juez Castro haya tardado más de nueve meses en responder al recurso, y que en su resolución ni siquiera mencione el grave deterioro que sufre el cerebro de Ibon; también es reseñable el hecho de que diga que la situación de su enfermedad sea “estable”, y que dentro de esta estabilidad afirme que todavía le pueden quedar “entre uno y cinco años de vida”.

En cualquier caso está claro que el objetivo que se esconde tras esta sarta de mentiras no es otro que prolongar la agonía de Ibon hasta el último momento, y reforzar así una política penitenciaria basada únicamente en la venganza.En la resolución, sí que se recoge una excusa barata, que ya intuíamos iba a ser utilizada por los mercachifles de la ley y de la salud. Dice el sr. Juez que Ibon no sigue ningún tratamiento para hacer frente a su enfermedad; es decir, da a entender, que el propio Ibon es el culpable de su enfermedad, y que se está dejando pudrir a sí mismo, porque considera que cuanto más cerca esté de la muerte, más posibilidades tendrá de que le vuelvan a aplicar el régimen de prisión atenuada.Nada más lejos de la realidad: Ibon se medica a diario para evitar los ataques de epilepsia –Kepra 600 mg-, ha tomado antibióticos cuando ha tenido infección de orina –Septrin- y cuando le duele la cabeza o la espalda, es él quien solicita un Ibuprofeno o algún analgésico del estilo.
Es decir, que Ibon sí se medica, y acepta los recursos que le ofrece la medicina convencional, pues aunque es muy consciente de la gravedad de su enfermedad, tiene muchas ganas de vivir. Otra cuestión es, y aquí viene la demagogía, que no acepta el tratamiento retroviral para hacer frente al SIDA, y que prefiere el tratamiento naturista que seguía antes de ser encarcelado, y durante el año y medio que estuvo en prisión atenuada. Y lo prefiere, porque ha probado y conoce los dos tipos de tratamiento, porque siempre se ha informado en torno a la enfermedad denominada SIDA, y porque aunque nadie los menciona, el tratamiento retroviral tiene graves efectos secundarios, efectos que a la postre, han provocado o acelerado la muerte de más de un infectado.Ibon tiene un hijo de 13 años y una hija de cinco, de madres diferentes. Ni las madres, ni l@s hij@s están infectadas. Pero, si hace veinte años Ibon no se hubiera informado cabalmente sobre el carácter y el tratamiento de su enfermedad, ni Manex ni Izadi hubieran existido, pues según los criterios de la medicina oficial, l@s hij@s de l@s afectad@s por el VIH, iban a nacer forzosamente infectad@s. Este ha sido y continúa siendo el discurso oficial, en beneficio de las empresas farmaceúticas que monopolizan la fabricación de los retrovirales.

Pero que nadie se lleve a engaño. El objetivo de este escrito no es criticar o rechazar el tratamiento basado en los retrovirales. Cada persona, cada enferm@ tiene derecho a elegir el tratamiento de su enfermedad; es un derecho humano fundamental. Y el haber elegido uno u otro tratamiento no puede utilizado como excusa para mantener en la cárcel a una persona que padece una enfermedad terminal. Una cosa sí que es cierta: Ibon ha estado sin medicarse durante un año –de marzo de 2014 a marzo de 2015-, precisamente porque las tres cárceles por las que ha pasado le han impedido introducir el tratamiento naturista, hasta se le permitió en Alcalá-Mecó.

Desde ese día Ibon se medica a diario. Por lo tanto el sr. Jose Luis Castro miente cuando dice que Ibon se niega a medicarse contra los efectos del SIDA.Resumiendo, esos profesionales que en teoría son los responsable de garantizar la vida y la salud de los presos y presas, jueces y médicos en su mayoría, son los principales responsables del calvario al que sufre Ibon a diario. Despreciando el sentido de su propia ley, mezclando mentiras y medias verdades y sin ninguna compasión, están empujando a Ibon hacia la muerte: sin visión, sólo, exhausto, sin atención médica primaria, a más de 400 kilómetros de casa, con los marcadores de salud cada vez más descompesados… Y al ver que pesar de todo y contra todo pronóstico, Ibon se mantiene sobre esa tabla pirata a la que le han condenado a subirse, Castro, Yuste, Fernandez y demás mandamases, continúan empujándole con sus espadas hacia el borde. No permitamos que se lo carguen.

IPARRA GALDU BAIK PLATAFORMA ONDARROA, 23-07-2015.

http://amnistiaaskatasuna.blogspot.com.es

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